La verdad es que las faldas plisadas tienen sus años, incluso siglos. ¿Sabías que empezaron a ser populares en el antiguo Egipto? ¿Y que los primeros en llevarla fueron hombres? Para llegar hasta nuestras tiendas favoritas, las faldas plisadas han recorrido un largo camino. Poco a poco, desde las hombres egipcios pasando a las mujeres…

Luego en la época de Renacimiento, esta prenda volvió y formó parte del guardarropa de los todos los “trendsetters” del momento. Hasta llegaron a los famosos kilt escoceses.

Más adelante, fue una tendencia muy fuerte desde los años 20 hasta los años 50 y,  por fin, ha llegado hasta nuestros días en su versión metalizada. 

La verdad que es una tendencia bastante atrevida, así que es importante saber combinarla.

Para lucir esta tendencia, solamente hay que tener en cuenta estas 3 sencillas reglas:

  1. Combina la falda con prendas básicas, como una camiseta blanca o un jersey liso.
  2. Evita los complementos muy llamativos y apuesta por la joyería minimalista.
  3. Elige los cortes midi. Olvida de versiones mini y maxi, ya que el color es muy llamativo y es mejor ser más discreta con las formas.